Hoy compartimos con vosotros la reseña que Adrián de la Cruz Matos, uno de nuestros lectores que nos ha acompañado desde el principio, ha dedicado a la última novela de fantasía de Martin Simonson y Raúl Gilete, Las llaves del espantapájaros:
He terminado de leer una novela maravillosa, muy bien escrita, que tiene un gran compromiso con el lector, que mantiene y respeta su lógica, que no va por caminos trillados, que te genera emociones profundas, que te hace pensar, que te mantiene expectante de lo que viene en el siguiente capítulo, que te hace dar vueltas la cabeza, que te hace dudar de lo que creías inicialmente y que los autores resuelven inteligentemente en otras direcciones; por donde se le vea, se nota los tantos años de preparación que ha tomado, algo de 25 años.
Las llaves del espantapájaros de Martin Simonson y R.M. Gilete es una obra en tres libros, definitivamente difícil de catalogar, pero a líneas generales está dentro de la fantasía, de la alta fantasía para ser justos.
Que te genera emociones profundas, que te hace pensar, que te mantiene expectante de lo que viene en el siguiente capítulo.
El primer libro es una aventura con caballeros y dragones, en la que te encariñas rápidamente con Mirluc, en el que la historia parece cerrada y te hace preguntar «¿pero cómo es que Martin y Raúl harán para que esta historia continúe con otras más de 350 páginas?». Comienzas el segundo libro y en las primeras páginas parece que ya estás en otra historia, con otros personajes que nada tienen que ver con los de la primera, pero conforme avanzas, encuentras las coincidencias, y de repente aparecen personajes de la primera, pero los malos parecen buenos y los buenos malos… Qué giros los de los autores, ¡pero qué buenos!, lo tejieron con hilos muy finos, con mucha inteligencia. Terminas el segundo y pasas al tercer y último libro, nuevamente parece que estas en otra historia, en otro mundo (¡y efectivamente estás en otro mundo!), pero nuevamente más coincidencias y nuevamente ya no sabes quién es quién o cual es su papel, ¿es buen, es malo? Martin y Raúl te van soltando las respuestas de a poquitos, manteniendo tu atención en cada línea. Nunca pude encontrar ningún párrafo predecible. Los autores metieron mi cabeza en un laberinto infinito y con muchos bucles, la sensación de vértigo que me produjeron es impagable.
Qué giros los de los autores, ¡pero qué buenos!, lo tejieron con hilos muy finos, con mucha inteligencia.
No exagero si escribo que es una de las mejores novelas que he leído en mi vida. Mis palabras no son suficientes ni lo serán nunca para agradecerles infinitamente por haber escrito una novela tan maravillosa. Dejo por aquí escrito mi enorme admiración por los autores, por tejer esta historia con tanto esmero. En algún momento volveré a sus páginas, pero quiero leer los libros en orden inverso. Este es un libro que recomendaría sin lugar a dudas.
(Merece una edición especial, una en caja, en tres tomos en cartoné, con ilustraciones)